VIACRUCIS DE UN EX INMIGRANTE

Nadie sabe el verdadero drama de un inmigrante, mientras no sea inmigrante.

El peor pecado es ser ilegal, diferente y más listo. Así nos dicen algunos inmigrantes que llegaron con un título universitario bajo el brazo, pero que no encuentran acomodo por falta de papeles, en algunos casos, y en otros, por falta de tiempo.

A esto se suma, el consejo o asesoramiento legal que reciben, cada abogado o letrado, da una opción diferente, priemro toman el caso y luego te dan largas. Nada sale como prometieron, el tiempo pasa y finalmente, se aburren y se van, o son detenidos y vuelven a caer en las garras de los abogados.

No todos son malos, apenas lo aprendimos, pero para un recién llegado, un abogado español es un semidios, algo intocable, algo sagrado.

Lo que el abogado español dice va a misa, no podemos refutar. Eso sí, no sabemos finalmente si un abogado privado es mejor que un abogado de oficio,

Surge lla confusión: El letrado rpivado dice que su colega de oficio no es bueno para nosotros, que al ser gratuito,nada hará para ayudarnos.

Aparece el salvador: por un módico costo, el abogado privado, se ofrece a solucionar nuestros problemas,en una semana, siempre amable, dice que conoce a mucha gente, que es muy influyente, que el padre fue Delegado de Gobierno, que el tío es Comandante, que la mujer trabaja en extranjería, que la madre en servicios sociales, todo... a nuestra disposición...hasta que recibe el dinero.

Han pasado 11 meses, seguimos esperando, nuestro amable abogado, nunca más nos recibió, siempre atiende una de sus elegantes secretarias, el abogado está muy ocupado con nuevos clientes, nos dice, les recomienda que esperen, nos repite cada que visitamos su oficina.

Cada tres meses, nos citan puntualmente, para renovar el resguardo, con ese documento, la policía no nos volverá a detener, nos asegura la secretaria. El reguardo es un recibo de "trámite de expediente".

Pasan 14 meses, la policía hace una redada, nos detienen. Estamos en el Centro de Internacmiento, aparece nuestro abogado y nos pide 1.800 € para sacarnos libres y evitar la expulsión. Es un trámite costoso y muy aparte asegura.

Yo no pude conseguir el dinero, dos compañeron sí le entregaron lo que pudieron, uno 1.500 € y el otro 1100€.

Les escribimos desde nuestro país. de todos modos nos expulsaron, a mí porque no pagué a mi abogado, a mis compañeros porque sí le pagaron y no pudieron denunciar a nadie.

Mi hermana habló con mi abogado, le dijo que hizo todo, pero que yo no tenía salvación, que me resiganara., no devolvió el dinero. Mi hermana se ha enterado que jamás presentó un solo escrito, solicitando mi libertad. Que en mi primera detención, mi abogado de oficio sí presentó dentro las 48 Hrs. los alegatos,, pero luego se sorprendió al enterarse de que mi nuevo abogado privado, sin pedirle el pase, había presentado otros alegatos y se olvidó de mi caso. No recurrió la orden de expulsión, pese a que me daban plazo de dos meses. Yo hiba semanalmente a preguntar. Mi abogado estaba siempre ocupado con nuevos clientes.

Mi hermana fue al colegio de abogados, le dicen que la denuncia debo hacerla yo, pero yo me encuentro en mi país. No tengo dinero.

A mi hermana le dijo mi primer abogado de oficio, que debería denunciar esto a la policía,. Pero mi hermana tiene miedo denunciar a un señor abogado español.

En efecto, mi hermana se fua hasta la policía y denunció lo que me pasó, no sólo le dijeron que ella no era la perjudicada, que tenía que ser el interesado quein denuncie, sino que mi hermana salió con una notificación de expulsión debajo del brazo y pasó la noche en comisaría, pues tampoco tiene papeles. Curiosamente....mi abogado privado se presentó coincidentemente en la puerta de la comisaría y le dijo exactamente lo que me dijo hace 18 meses, que no confíe en su letrado de oficio, que él le ayudaría por un módico precio.

Mi hermana, no le hizo caso, ahora está inscrita en la lista de Retorno Voluntario.